A la vista de la legislación obligatoria sobre Bienestar Animal, los ganaderos temen sufrir una serie de problemas, conocidos ya hace décadas, cuando las cerdas se alojaban en grupos, y que tenían resueltos con las instalaciones actuales. En la elección del sistema tendrá un peso importante su eficacia a la hora de minimizar estos problemas:

1.- Los abortos: Se presumen un mayor número de abortos con estos sistemas en relación a las jaulas. Las cerdas llegan con gestación de 4 semanas confirmada a las cochiqueras. Los abortos normalmente no se detectan y la cerda aparece vacía al salir el lote a maternidad.
2.- Los problemas de aplomos: las cerdas se mueven en zonas emparrilladas y pueden sufrir heridas, fundamentalmente en pezuñas y rodillas que dan lugar a dolor y cojera, y que pueden infectarse produciendo inflamaciones purulentas.
3.- Las cerdas delgadas y castigadas: podemos tener en el lote alguna cerda más delgada y que sufre un mayor estrés como consecuencia de la competitividad y las peleas a que son sometidas por las cerdas dominantes.

Una nueva forma de trabajo en gestación
: En las instalaciones actuales, la sección de gestación se vigila de forma muy somera y se le dedica poco tiempo. Las cerdas están bloqueadas y con distribución automática de pienso y agua. Las ocupaciones más importantes son conseguir un buen estado de carnes al parto mediante la observación visual de los animales y la dosificación de la ración y vigilar las posibles infecciones genitourinarias mediante una inspección rutinaria. Con las cerdas en grupo, deberemos pasar más tiempo en la sección de gestación y en muchos casos cambiaremos la forma de relación con los animales ya que tendremos que entrar dentro de las cochiqueras para ver el estado de cada una de ellas manteniendo un contacto más físico.

Fuente: http://www.navarraagraria.com


FerberCons:

 


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